La Rebelión de los Pensamientos

Este pequeño espacio está dedicado a todas aquellas pequeñas ideas que se esconden en recónditos espacios de la mente pujando por salir. En gran medida son invenciones literarias y en parte serán gritos de desesperación a una sociedad incomprensible al entendimiento. Siempre, con el objetivo de expresar y compartir sentimientos e ideas de la sociedad que nos rodea y nos impulsa a rebelarnos contra la perversión, maldad y estupidez humana.

viernes, 30 de septiembre de 2011

La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire

La última entrega de Millennium comienza con la joven Lisbeth Salander debatiéndose entre la vida y la muerte. Mientras tanto, Ronald Niedermann consigue darse a la fuga y desaparecer por arte de magia del mapa.

Aparte de estos dos personajes, en La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire (Stieg Larsson), existe una mezcla de teorías conspirativas que supera cualquier intrincada trama de espías.
Además, está aderezada con multitud de personajes. Entre todos ellos, no debería de extrañar a estas alturas la aparición de Mikael Blomkvist como un James Bond con licencia para ligar fuera de control. No hay ni una de las co-protagonistas de la trilogía que no haya caído rendida en su lecho.

jueves, 22 de septiembre de 2011

No me olvides

Susana paseó la mirada por la habitación hasta encontrarse con la figura de su abuelo. Sentado en el sofá mantenía la mirada perdida en algún punto de la alfombra.

Eran los únicos que se encontraban en la estancia. Se hallaban en completo silencio, con el único sonido de fondo del amortiguado ruido de los coches tras los amplios ventanales acristalados. A través de los cuales, se divisaba una terraza repleta de macetas de rebosantes y florecidas plantas.

- ¿Vives por aquí cerca?

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La Chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

La Trilogía Millennium está de moda. El ABC ofrece por un euro, durante los domingos de este mes de septiembre, cada uno de los dvd de la trilogía. Por su parte, la cadena cuatro se hace eco en su parrilla televisiva, estrenando hoy miércoles la película ”La Chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina“, basada en la novela del escritor Stieg Larsson.

En esta segunda entrega de Millennium, me ha llamado la atención la sutil mención de productos y personajes de origen sueco, desde IKEA hasta Pippi Calzaslargas. Toda una lección de patriotismo.

martes, 13 de septiembre de 2011

La vida es sueño y los sueños, sueños son

En cada ocasión en que recuerdo un sueño, éste me resulta aún más absurdo que el anterior. Pero, el de esta noche… me ha dejado sin palabras. Os lo comento para que os riáis un rato, o me psicoanalicéis. Lo que más os guste.

El inicio del sueño no lo recuerdo con claridad. Pero sí, que acudía nuevamente a la Universidad. Era el primer día, o al menos, de los primeros días de curso. Al finalizar la clase, como buena estudiante, me acerqué a la biblioteca para informarme de la documentación necesaria para el desarrollo de la asignatura en cuestión. Dicho sea de paso, es algo que no hice en mis tiempos universitarios.

Y allí, junto a la sala de lectura, divisé una amplia estancia de cerca de cuarenta metros cuadrados. Como un apéndice más del archivo, me encontré un compartimento abierto, sin puertas, ni columnas de separación. Pero, a diferencia del resto de la biblioteca, no había estanteríasa repletas de libros, sino…
 

sábado, 10 de septiembre de 2011

Pacto de perdición (2ª parte)

Llegó a la puerta de la biblioteca a la hora convenida. Allí estaban esperándola María y Beatriz. Las había conocido hacía unos meses por internet. Habían surgido por arte de magia, y había intimado tratando temas que otros no llegaban a entender. Ellas también habían pasado por una difícil situación.

Beatriz había perdido a su padre hacía un año de una lenta y dolorosa enfermedad. Su madre no había podido superarlo. Se encontraba de baja por depresión. Deambulaba como un zombie por la casa, y apenas se acordaba de la existencia de su hija. En ocasiones, ingería tantas pastillas para dormir, que Beatriz esperaba que en cualquier momento no se despertase.

María tenía serios problemas en el colegio. Su frágil apariencia resultaba un aliciente para que se metieran con ella “los más valientes” de sus compañeros de escuela, o de camino de vuelta a casa, un día sí y otro también. Pero siempre alejados de la vista de los profesores. María había intentado de todo, pero estaba cansada. Sin fuerzas, ni ganas de luchar.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Pacto de Perdición

Recogió con prisas la ropa del armario y la metió en la mochila. Echó un último vistazo a la pantalla del ordenador para verificar la hora a la que habían quedado.

A las 20:00 horas en la puerta de la biblioteca.

Antes de apagar el ordenador, dio un repaso con la vista por su habitación. La ventana estaba abierta, y la blanca cortina ondeaba con la suave brisa de la tarde de primeros de septiembre.

Cerró la ventana con tranquilidad. La cama permanecía deshecha, como de costumbre, desde primera hora de la mañana. Sentía la necesidad de dejar todo en orden, así que hizo la cama, como le había enseñado su madre hacía más de quince años. Tiró con sumo cuidado de los extremos de las sábanas, estirando por cada una de sus esquinas hasta evitar las arrugas, para después introducirlas por debajo del somier.

Ahora ya estaba cerrada la ventana, la cama hecha, el ordenador estaba apagado y la mesa recogida. Todo quedaba en orden. Ya podía irse.

En el tablón de fotos que pendía de la pared había multitud de recuerdos, entre ellos, la foto que compartía en primera plana con sus amigas. Cuatro jóvenes sonrientes de apariencia muy similar. Facciones suaves, rostro blanquecino, y pelo oscuro.

viernes, 2 de septiembre de 2011

El Principio del Fin

La vida puede cambiar en un instante. En un momento eres libre y, al siguiente, te encuentras confinado en una habitación oculta tras una estantería. Escondida y aislada del mundo exterior.

A pesar de ese reclutamiento forzado en tan pequeño espacio te consideras afortunada por tener un refugio donde mantenerte alejada del caos y de la guerra que se debate en los extramuros del edificio.

Transcurren con parsimonia los días, las semanas, los meses y, cuando menos te lo esperas, han pasado ya dos años. El miedo es sustituído, poco a poco, por la rutina. Los sentimientos de la adolescencia fluyen como la pólvora. Los enfrentamientos y discusiones son inevitables cuando se comparte un reducido espacio con varias personas, aunque parte de ellas sean los seres más queridos.

De repente, descubres con horror que alguien ha dado una voz de alarma. Un chivatazo, y el mundo se desmorona como un castillo de naipes.

Inevitablemente comienza el principio del fin.