Me he visto obligada a ingresar en las listas de parados de este país, siendo uno más de los millares de españoles que nos encontramos en situación de desempleo involuntario. Motivo por el cual me he visto inmiscuida en un curso promocionado por el INEM destinado a desempleados. El sector en auge...
¿Cómo me adentré en este curso?
Hace unos meses me remitieron una carta en la que, amablemente, me invitaban a participar en uno de los cursos de promoción para el empleo. El curso en cuestión, inicialmente, constaba de 341 horas y era denominado Técnico Jurídico de Empresa. En el escrito en cuestión me convencieron de la necesidad de presentarme con una nota recordatoria en la que aludían mis obligaciones como preceptor de la prestación por desempleo.
Tras acudir a la presentación y, para mi desgracia, ser seleccionada, me informaron de que la celebración del curso se realizaría en otro municipio, a una hora de trayecto. La duración sería inferior a la indicada, se rebajó a 164 horas. Y, tras comenzar el curso, me he dado cuenta de que el temario también era orientativo.
Las clases son aburridas en grado extremo. Se reducen a realizar supuestos prácticos tras facilitar nociones teóricas escuetas, por lo que, al final todo se reduce a lo mismo. Buscar en Internet. Copiar y pegar.
Y, la mayoría de los lectores se preguntarán ¿por qué se queja? Está realizando un curso con el dinero de los contribuyentes. Efectivamente, eso es lo peor. No sólo estoy perdiendo mi tiempo, sino que estoy malgastando el dinero de todos los españoles, incluído el mío propio.