En esta semana me gustaría reseñar a todo un clásico policiaco. Estudio en Escarlata. El nombre de la novela que el propio autor, Arthur Conan Doyle, describe en su obra como un nombre artístico escogido para tratar definir el hilo rojo del asesinato enzarzado en la madeja incolora de la vida.
La novela se divide en dos partes perfectamente diferenciadas. En una primera el detective más popular del mundo, Sherlock Holmes, consigue esclarecer los asesinatos de Enoch Drebber y su secretario, Joseph Stangerson. Ambos han aparecido muertos en dos escenarios distintos. El primero en Los Jardines de Brixton, y el último en el hotel Halliday´s Private de Londres.