La Rebelión de los Pensamientos

Este pequeño espacio está dedicado a todas aquellas pequeñas ideas que se esconden en recónditos espacios de la mente pujando por salir. En gran medida son invenciones literarias y en parte serán gritos de desesperación a una sociedad incomprensible al entendimiento. Siempre, con el objetivo de expresar y compartir sentimientos e ideas de la sociedad que nos rodea y nos impulsa a rebelarnos contra la perversión, maldad y estupidez humana.

domingo, 26 de abril de 2020

Por qué lloran las ciudades (Elisa Levi)

Después de leer el thriller de Juan Gómez-Jurado, necesitaba una lectura más profunda y me he aventurado con una escritora novel, Elisa Levi, y su debut narrativo Por qué lloran las ciudades.

Argumento


Denis se ha suicidado y ahora Ada está sola. Sola entre sus hermanas y su madre y su padre y los chistes sin gracia de su entorno, sola en la habitación que comparte con su pareja y frente al lexatín que nunca falta en la cartera. Sola en Japón, donde ha tenido que viajar como única albacea de quien fuera su mejor amigo.

Nostalgia, tristeza y melancolía afloran por las calles de Tokio mientras acompañamos a Ada en su deambular por preguntas que seguramente tampoco sabríamos responder: ¿Dónde encajan los ausentes?

¿Cuál es la promesa de aquellos que se quitan la vida? ¿Quién ha sabido sostenerle la mirada a la felicidad? 

Mi opinión

Por qué lloran las ciudades es una novela corta, ligera y a la vez intensa que transcurre en su mayor parte en las calles de Tokio.

La protagonista es Ada, una joven madrileña que vive con su novia Nadine y su perra Clara en Dinamarca.
"Me he ido todo lo lejos que mi cartera me ha permitido y no cesan las ganas de huir"
Pero Ada recibe un regalo de su amigo Denis, lo que no sabe es que se ha quitado la vida y en su testamento le ha designado como albacea. Ada tendrá que afrontar ese duelo sola, lejos, en un país donde mostrar los sentimientos ni es común, ni está bien visto ("En Japón la gente llora y nadie se da cuenta") y afrontar la pérdida no es fácil, menos para quien ha estado siempre al límite
"Nuestra pulsión siempre ha estado rozando la muerte".
"Las dolencias de cada uno son personales e intransferibles como los bálsamos labiales"
Una historia de pérdida, de dolor, de tristeza, de soledad, pero también de amor y de superación. Sencilla y a la vez intensa, incluso desgarradora. Narrada por una protagonista que vive a base de ansiolíticos como es el Lexatín y no cesa de realizar un movimiento compulsivo (TOC) unay otra vez: 
"Paso todas las yemas de mis dedos por la yema de mi pulgar derecho. Como si contara algo".

viernes, 17 de abril de 2020

Loba negra (Juan Gómez-Jurado)

Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero aun así me he aventurado con Juan Gómez-Jurado y su última novela, Loba Negra. Ahora, ¿será cierto que las segundas partes nunca fueron buenas? Veamos.

Argumento

SEGUIR VIVA
Antonia Scott no tiene miedo a nada. Solo a sí misma. De la vida, quizá. Su pasatiempo es imaginar durante tres minutos al día cómo matarse, al fin y al cabo. Sus tres minutos. Son sagrados. Son lo que la mantiene cuerda”.
 
NUNCA FUE
Pero hay alguien más peligroso que ella. Alguien que podría vencerla.
 
TAN DIFÍCIL
La Loba negra está cada vez más cerca. Y Antonia, por primera vez, está asustada.


Mi opinión

Loba negra es una novela policíaca de acción que recupera a sus personajes, Antonia Scott y Jon Gutiérrez, y los envía a la costa malagueña, Marbella, donde se ha producido la muerte de Yuri Voronov, el tesorero del capo de la mafia rusa Aslan Orlov y ha desaparecido su mujer Lola Moreno.
El subinspector Belgrano y la comisaria Romero apenas les han facilitado datos por cortesía, molestos por recibir la visita desde Madrid, pero aún quedan muchas más incógnitas por resolver y Antonia Scott no se rinde fácilmente. Poco a poco, irá tirando de hilos e incomodando a unos y otros hasta hallar a la Loba negra.

Juan Gómez-Jurado hace uso de una narración directa, sencilla, capítulos cortos que agilizan la lectura y, sobre todo, muy visual por lo que auguro que, si se traslada a la gran pantalla, será un éxito.

La protagonista, Antonia Scott (“No es policía, no es criminalista. Nunca ha empuñado un arma, ni llevado una placa, y sin embargo ha salvado decenas de vidas”), es un personaje más desarrollado, con sus miedos y constantes desafíos, que ve los documentales de la 2 y considera que los tacos empobrecen el lenguaje. También su compañero, Jon Gutiérrez, parece mostrar sus sentimientos con sus constantes apelativos cariñosos hacia Antonia, pero sin dejar de aparentar a ese icónico Bud Spencer que cuando se cabrea se pone a repartir con la mano abierta.

domingo, 5 de abril de 2020

Candela (Jesús del Val)

No soy muy dada a leer premios literarios porque me suelen decepcionar, pero al final como siempre, suelo caer una y otra vez en la misma tentación. Errar es de humanos, lo sé. Esta vez tropecé con Candela, Premio Primavera de Novela 2019, del escritor y guionista Jesús del Val Pérez.

Argumento

"Tengo estrías, celulitis y una perra fea que se llama Chelo. Al principio era bonita, pero cuando creció se le ensanchó el culo. Lo mismo que me pasó a mí, salvando las distancias…".

Candela es una mujer de cuarenta y pocos años con una vida normal, acostumbrada a la soledad, enormemente observadora y con un ácido sentido del humor. Sus días transcurren sin grandes sobresaltos mientras trabaja de camarera en el bar que regenta junto a su abuela y a su madre tuerta. Un bar de barrio por el que, a través de sus clientes, pasa la vida entera. Candela deberá alumbrar cualquier penumbra, incluso esa que vuelve desde el pasado que creía olvidado.

Mi opinión

He comenzado con cierto escepticismo y, habiendo olvidado por completo la novela que leí con anterioridad del autor escrita con su esposa, Lo inevitable del amor. Y, en cierto modo, por temor a olvidar ésta rápidamente, me he puesto a escribir mis impresiones de inmediato.

Candela es una novela ligera, de capítulos cortos y lectura rápida, tal es así que se van pasando páginas sin que te des cuenta, pero también sin que suceda prácticamente nada. A medida que iba leyendo me estaba imaginando los comentarios de mi profesora si yo la hubiera escrito y la "Candela" que me hubiera dado. Afortunadamente, para Jesús del Val y muchos escritores, leo hasta el último punto de las etiquetas de los productos.