La Rebelión de los Pensamientos

Este pequeño espacio está dedicado a todas aquellas pequeñas ideas que se esconden en recónditos espacios de la mente pujando por salir. En gran medida son invenciones literarias y en parte serán gritos de desesperación a una sociedad incomprensible al entendimiento. Siempre, con el objetivo de expresar y compartir sentimientos e ideas de la sociedad que nos rodea y nos impulsa a rebelarnos contra la perversión, maldad y estupidez humana.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Sushi para Principiantes

Hace algunos años, por mi cumpleaños, recibí como obsequio una novela de Marian Keyes, junto con una curiosa observación:

Seguro que te gustará. Es ideal para chicas“.

Personalmente, mi vena indomable se subleva ante cualquier tipo de encasillamiento. Simplemente, no me gusta que cataloguen mis gustos. Mucho menos, por el mero hecho de ser mujer. De modo que, en acto de rebeldía, pospuse la lectura.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Inocente curiosidad

Las apabullantes y curiosas preguntas de los niños me desconciertan. Nunca sabes por dónde arremetirán.

Hace un par de días me encontraba comprando ropita de bebé, en una tienda de una conocida marca de ropa infantil, cuando una niña de unos cinco años de edad se acercó hasta la caja, donde me encontraba en esos momentos.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre

Sus ojos cansados se han acostumbrado a la visión del inquebrantable muro de hormigón de tres metros de alto, que ha divisado desde su ventana durante veintiocho años. 

Sin embargo, después de tanto tiempo, ha llegado el ansiado día de derribarlo. Por la emisora de radio han anunciado la apertura de la frontera, a partir de esa medianoche. Momento en que se podrá cruzar sin necesidad de permisos especiales.

jueves, 3 de noviembre de 2011

En el Cielo una Estrella Más

Aún a veces, cuando sueña, se apoderan de ella los temores del pasado. Sus pesadillas están cargadas de oscuros y dolorosos recuerdos. Su pequeño cuerpo se estremece presa del pánico, mientras aúlla entre convulsiones lastimeras.

- Es hora de despertar -le dice Oleg suavemente, al tiempo que le acaricia el lomo.

Oleg es su entrenador, se ocupa de ella. La cuida y la alimenta. Le observa agradecida de que le haya sacado de sus ensoñaciones. De los recuerdos de aquellos aciagos días en que vagaba débil, temblorosa y aterida por las oscuras y frías calles moscovitas, rebuscando restos de comida entre los cubos de basura, y disputándose con otros canes de mayor tamaño esos pequeños manjares hallados. Ahora está a salvo. Ha sobrevivido.