Tengo un poder de atracción especial sobre todo tipo de bichos raros, incluidas moscas, mosquitos y moscones. Por lo que no es de extrañar, que de vez en cuando me vea envuelta en situaciones de lo más disparatadas.
El otro día, por no ir más lejos, me paró un chico en plena calle. Su expresión era confusa. Así que, lo primero que pensé es que me iba a preguntar por una dirección. Nada más lejos de la realidad. Utilizó una frase muy manida.
- Perdona, ¿nos conocemos?