La Rebelión de los Pensamientos

Este pequeño espacio está dedicado a todas aquellas pequeñas ideas que se esconden en recónditos espacios de la mente pujando por salir. En gran medida son invenciones literarias y en parte serán gritos de desesperación a una sociedad incomprensible al entendimiento. Siempre, con el objetivo de expresar y compartir sentimientos e ideas de la sociedad que nos rodea y nos impulsa a rebelarnos contra la perversión, maldad y estupidez humana.

martes, 21 de septiembre de 2010

El curso II

Como persona afortunada que soy, finalicé el curso en septiembre. Al sellar la demanda de empleo me obligaron a sacar otra. Nueva demanda y nuevo periodo de contabilización en el paro.
Mi sorpresa se disparó cuando a la semana recibo nueva comunicación para un curso. Llamo al teléfono indicado y resulta que llevo el boleto ganador. Es el mismo curso. "No es necesario que acudas -me informa-.Ya lo has hecho". No satisfecha con su respuesta por la negligente coordinación de la empresa decido acudir a la oficina del INEM y preguntar en formación. "Yo te asesoro que acudas", me indican al mostrarle la carta. "Acabo de hacer ese curso", respondo. El señor en cuestión coge la carta y la deja sobre su escritorio. "Ya está", finaliza. Le miro incrédula y pregunto "¿Se va a quedar con la carta? ¿Va a hacer algo?".Respuesta: "No me impongas nada". "No impongo nada. Solo quiero saber si va a hacer algo con ella". El hombre se levanta mosqueado, hace una fotocopia y le doy las gracias.

Fin de la historia: No he peleado. No merece la pena discutir con funcionarios. Mi humor ha empeorado sustancialmente después de esa "conversación".
No he asistido a la convocatoria del curso que acabo de finalizar.¿Creeis que recibiré la convocatoria para el siguiente y  sucesivos? ¿Tendré algún problema por no acudir a la convocatoria del curso que acabo de terminar...?
To be continued...

domingo, 12 de septiembre de 2010

Mi primer cuento

Hace muchos años, cuando aún estaba en el colegio, escribía cuentos. La verdad es que escribía todo lo que se pasaba por mi imaginativa cabeza. Era una ingente cantidad de ideas que recorrían mis neuronas con avidez deseando escapar hacia mis dedos y plasmarse en algún papel dejando tras de sí una huella de su pasado por este mundo y por esta febril cabeza.

En aquellos lejanos tiempos todo era bueno para escribir. Desde poesía fácil hasta relatos breves. Frases, ideas, sueños, deseos para disfrutar en el fin de semana. Cualquier idea era buena. La imaginación era rápida y creativa. Las ideas nunca se repetían y parecían no tener fin. Fue en aquellos días en que soñaba con escribir algún día. Sería escritora.

jueves, 2 de septiembre de 2010

El curso I

Me he visto obligada a ingresar en las listas de parados de este país, siendo uno más de los millares de españoles que nos encontramos en situación de desempleo involuntario. Motivo por el cual me he visto inmiscuida en un curso promocionado por el INEM destinado a desempleados. El sector en auge...

¿Cómo me adentré en este curso?
Hace unos meses me remitieron una carta en la que, amablemente, me invitaban a participar en uno de los cursos de promoción para el empleo. El curso en cuestión, inicialmente, constaba de 341 horas y era denominado Técnico Jurídico de Empresa. En el escrito en cuestión me convencieron de la necesidad de presentarme con una nota recordatoria en la que aludían mis obligaciones como preceptor de la prestación por desempleo.

Tras acudir a la presentación y, para mi desgracia, ser seleccionada, me informaron de que la celebración del curso se realizaría en otro municipio, a una hora de trayecto. La duración sería inferior a la indicada, se rebajó a 164 horas. Y, tras comenzar el curso, me he dado cuenta de que el temario también era orientativo.

Las clases son aburridas en grado extremo. Se reducen a realizar supuestos prácticos tras facilitar nociones teóricas escuetas, por lo que, al final todo se reduce a lo mismo. Buscar en Internet. Copiar y pegar.

Y, la mayoría de los lectores se preguntarán ¿por qué se queja? Está realizando un curso con el dinero de los contribuyentes. Efectivamente, eso es lo peor. No sólo estoy perdiendo mi tiempo, sino que estoy malgastando el dinero de todos los españoles, incluído el mío propio.