Encontrar
un superventas mundial como La pareja del número nueve, de la periodista
y novelista Claire Douglas, es
suficiente llamamiento para la lectura. Una vez finalizada, la verdad he de
confesar que me ha gustado.
Sinopsis
Cuando
Saffron y Tom se mudan a la casa de campo de la abuela Rose, en el número 9 de
Skelton Place, sólo pueden pensar en la nueva vida que tienen por delante. Sin
embargo, suerge algo que no estaba en sus planes: dos cuerpos enterrados son
hallados en el jardín.
El
forense determina que datan de treinta años atrás, y sólo hay una persona que
puede arrojar algo de luz sobre el caso: Rose.
Por
desgracia, la abuela Rose lleva tiempo perdiendo la memoria y sus recuerdos son
muy confusos.
Mientras
el cerco policial y la presión mediática aumentan, Saffron intentará que su
abuela recuerde un pasado cada vez más nebuloso, y empezarán a surgir oscuros
secretos enterrados.
¿Qué
sucedió realmente treinta años atrás? ¿A quién pertenecen los cadáveres? Y, lo
más importante, ¿tiene su abuela algo que ver con el caso?
Mi
impresión
La
pareja del número nueve es una novela ambientada en Inglaterra, en Beggars
Nook, cerca de Bristol, donde una joven pareja, al hacer reformas en la casa
familiar, encuentra un par de cuerpos enterrados en el jardín. A partir de ese
momento, comienzan a sucederse numerosas incógnitas que no hacen más que
acrecentar el misterio.
Dividida
en cuatro partes, narra desde los diferentes puntos de vista de sus personajes,
tanto de los nuevos propietarios de la casa: Saffy y Tom, la madre de la
primera, Lorna, la abuela y madre respectivamente Rose, y Theo, hijo de un
médico jubilado. Se siguen dos líneas temporales (1980 y 2018) en las que se
desmiga poco a poco el misterio con un pequeño giro hacia el final.
La
narrativa es pausada e intensa al mismo tiempo mientras analiza la personalidad
de cada personaje
“Una
vez leí que nuestros recuerdos no dejan de evolucionar, así que sólo podemos
acceder a la versión de ese recuerdo que retenemos en la memoria por última
vez”