Ayer hice una arriesgada operación. Compré el denominado Pan Montañés. Sí fue algo arriesgado, lo reconozco. Lo compré, ignorante de mí, sin aceptar las consecuencias. Os preguntaréis si comprar y comer un pedazo de pan tiene consecuencias -a parte de aquellos que estén de dieta-. El Pan Montañés es un pan rústico y como tal, tenía sorpresa. Sí, como el roscón de reyes, aunque sin mencionar lo del ingrediente adicional. El OANI u Objeto Animal No Identificado.
Soy animal de ciudad. Y decir eso es superar a la fauna más salvaje de un pueblo. De cualquier pueblo de la España profunda. Pues salir a la calle en una capital de provincia y, en el caso de Madrid, la capital de un país (a pesar de que a muchos les pese el comentario) supone un arduo trabajo sobrehumano. Conducir un vehículo por la ciudad es más complicado que Indiana Jones en la última cruzada. ¡Y lo fue a decir quien no coge el volante ni en los coches de choque!, dirán algunos. ¡¡Pero si es que me estreso!! No lo necesito. Es lo bueno de las numerosas (que no espléndidas) comunicaciones que equipan la capital.
Pero lo cierto es que soy un animal dividido entre dos mundos. Me gusta la naturaleza. En el plato también, aunque siempre que sepa qué es lo que como. Nunca reniego de un buen solomillito de ternera. Pero, al mismo tiempo, me gusta la ciudad. Las facilidades que ofrece y las oportunidades de ocio, tiempo libre y trabajo. Que también ofrecen nuestros pueblos. Por ocio y diversión: el cotilleo que eso se lleva en todos lados. ¡Quién no ha ido a veranear a su pueblo de nacimiento o acogida y ha oido frases como:
- ¿Has visto a Fulanito?
- No ¿Ha venido?
- Si. Me he enterado (nunca describen la fuente) de que está trabajando en...
Seguidamente se hace mención de las ropas que llevaban para adivinar el tren de vida de Fulanito con Menganita e hijos.
Si es que cotillear es gratis. Y si fuera de pago, España no estaría en crisis. Sería el deporte nacional y campeones mundiales forever and ever.
Y hasta entonces, ¿qué puedo hacer? No me gusta el estrés de la ciudad, pero sí la relajación de la vida en el campo. ¿En qué podría trabajar? De blogger, no creo. Entonces, tendré que aprender a hacer Pan Montañés. No debe de ser muy difícil cuando los ingredientes van solitos al pan... Si no que se lo digan al OANI del trozo que comí en la mañana....
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